Ambos
cloruro de polialuminio y
poliacrilamida son agentes químicos muy eficaces para el tratamiento de aguas residuales. Sin embargo, existen diferencias significativas entre ambos. ¿Qué es lo que distingue exactamente a la poliacrilamida del cloruro de polialuminio en las aplicaciones de tratamiento de aguas residuales?
En términos generales, los productos de poliacrilamida se emplean principalmente en el tratamiento de aguas residuales, el tratamiento de agua bruta y el tratamiento de aguas industriales. Dentro de los procesos de tratamiento de aguas industriales, la poliacrilamida se utiliza principalmente como producto químico de formulación. La aplicación de productos de poliacrilamida mejora eficazmente la tasa de reciclaje del agua de retorno. Durante el tratamiento de agua bruta, la poliacrilamida puede sustituir a los floculantes inorgánicos al tiempo que mejora la capacidad de purificación. El cloruro de aluminio polimerizado difiere significativamente. El cloruro de aluminio polimerizado cuenta con una amplia aplicabilidad, adaptándose a diversas calidades de agua. Forma flóculos sustanciales al tiempo que presenta excelentes propiedades de sedimentación, adecuadas para diversos rangos de pH —normalmente óptimos entre 5 y 9—. El agua tratada presenta una reducción significativa del pH y la alcalinidad. Incluso a temperaturas más bajas, mantiene una eficacia de sedimentación estable con un impacto mínimo en la alcalinidad y la corrosión de los equipos.
En concreto, el aspecto del cloruro de polialuminio difiere del de la poliacrilamida. El cloruro de polialuminio suele presentarse en color blanco, amarillo, amarillo pálido o marrón, mientras que la poliacrilamida se presenta como un polvo granulado blanco. Distinguir los distintos tipos de poliacrilamida solo por su aspecto resulta complicado, incluso para los profesionales con más experiencia.
Los procesos de fabricación del cloruro de polialuminio y de la poliacrilamida también difieren. El cloruro de polialuminio se produce principalmente a partir de materias primas como la bauxita, el polvo de calcio, el polvo de aluminio y el ácido clorhídrico. Dependiendo del método de procesamiento, el cloruro de polialuminio puede clasificarse como cloruro de polialuminio secado por atomización, cloruro de polialuminio filtrado en placas y marcos o cloruro de polialuminio secado en tambor. La poliacrilamida, sin embargo, es diferente. Se polimeriza predominantemente a partir de materias primas como la acrilamida, las sales de ácido acrílico y los monómeros catiónicos. Presenta un peso molecular relativamente alto y una pureza superior, junto con una excelente solubilidad. Según los métodos de producción, la poliacrilamida se clasifica en tipos catiónicos, aniónicos, no iónicos y anfóteros.
Por último, sus aplicaciones difieren. El cloruro de aluminio polimerizado presenta una estabilidad relativamente superior, por lo que se utiliza ampliamente en el tratamiento del agua potable, la fabricación de papel, la depuración de aguas residuales domésticas e industrias similares. Sin embargo, la poliacrilamida ofrece mayores ventajas que el cloruro de aluminio polimerizado. Requiere menores proporciones de dilución y cuenta con una aplicabilidad más amplia. No solo permite tratar el agua de entrada, sino que también gestiona eficazmente las aguas residuales difíciles de tratar y las aguas residuales de alta concentración.