Cloruro de polialuminio Se ha convertido en un producto químico relativamente habitual para la purificación del agua. Se utiliza ampliamente en el sector del tratamiento de aguas residuales. Sin embargo, muchos usuarios consideran que su rendimiento no es del todo satisfactorio. ¿Cuál podría ser el motivo? Hoy, VICTOR, fabricante de cloruro de aluminio polimerizado, analizará los errores más comunes en su aplicación. Veámoslos.
Si el cloruro de polialuminio ofrece malos resultados durante su aplicación, hay que plantearse si se ha elegido el tipo incorrecto. A la hora de seleccionar productos de cloruro de polialuminio, es fundamental elegir el tipo y la dosis adecuados en función del tipo específico de aguas residuales. Un grado inadecuado tendrá dificultades para lograr el efecto de purificación deseado. Además, una dosificación insuficiente no permitirá un tratamiento eficaz de las aguas residuales. Al mismo tiempo, es crucial seleccionar el producto de cloruro de polialuminio adecuado en función de las diferentes calidades del agua. Esto no solo reduce los costes, sino que también mejora la eficacia del producto. Por último, hay que prestar atención al entorno de uso y a la temperatura. Como agente químico, el cloruro de polialuminio reacciona de forma diferente según las temperaturas y condiciones. Las diferentes temperaturas del agua requieren distintos agentes de tratamiento. Por ejemplo, en condiciones de agua más fría, se recomiendan polímeros inorgánicos. Por lo tanto, al emplear productos de cloruro de polialuminio, se deben seleccionar los agentes de tratamiento adecuados en función de las diferentes calidades y temperaturas del agua. Este enfoque garantiza tanto un rendimiento eficaz como un ahorro de costes.
El ámbito de aplicación del cloruro de polialuminio es muy amplio. La dosis óptima debe determinarse mediante ensayos. Además, durante la aplicación de productos de cloruro de polialuminio, es necesario observar constantemente los cambios en la coagulación y ajustar rápidamente la dosis del agente químico. Si el tanque de sedimentación presenta flóculos dispersos y una turbidez elevada, esto suele deberse a una dosis insuficiente. Por el contrario, si el tanque de sedimentación presenta flóculos grandes que flotan hacia arriba, esto suele deberse a una dosificación excesiva de cloruro de polialuminio. Se deben realizar los ajustes oportunos.
¿Cómo se debe utilizar el cloruro de polialuminio? La preparación varía en función de la calidad del agua. En general, una concentración del 2 % al 5 % en peso es óptima. La mezcla puede realizarse en una proporción aproximada de sólido a agua limpia = 1:5, seguida de una dilución con agua adicional. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la concentración de la solución no debe ser inferior al 1 %. Las concentraciones inferiores al 1 % son propensas a la hidrólisis, lo que disminuirá imperceptiblemente la eficacia del cloruro de polialuminio.