Las fábricas de papel son una fuente habitual de aguas residuales industriales. Además, se encuentran entre las fuentes más nocivas de aguas residuales industriales, ya que el proceso de fabricación del papel implica el uso de grandes cantidades de agua. Cada tonelada de papel producida consume 300 metros cúbicos de agua. Por consiguiente, si no se tratan las aguas residuales con prontitud, se puede producir un deterioro significativo de la calidad del agua. Los efluentes de las fábricas de papel contienen varios contaminantes nocivos, entre ellos carbohidratos, fibras, DQO, DBO, sustancias tóxicas, color y contaminantes radiactivos; por lo tanto, la eliminación eficaz del color de las aguas residuales es especialmente importante en las fábricas de papel.
Producto químico utilizado:
Cloruro de polialuminio Proceso de tratamiento del agua: Preparación de la solución — Filtración de las aguas residuales — Adición de productos químicos — Floculación — Descarga tras la depuración.