Es un hecho ampliamente reconocido que
polyacrylamide Se utiliza como producto químico versátil para el tratamiento del agua en los procesos de purificación. Al ser un polímero altamente soluble en agua, permanece insoluble en la mayoría de los disolventes orgánicos. Por lo tanto, es fundamental conocer a fondo el agua que se va a tratar antes de su aplicación para garantizar una eficacia óptima del tratamiento.
La poliacrilamida se clasifica en tipos no iónicos, aniónicos, anfóteros y catiónicos en función de sus propiedades moleculares. Por lo tanto, es fundamental seleccionar el tipo de producto adecuado antes del tratamiento del agua. Al mismo tiempo, es esencial conocer las características del agua a tratar. Para aguas con un valor de pH entre 5 y 14, deben emplearse productos aniónicos. Para valores de pH entre 1 y 8, pueden emplearse productos no iónicos. Los productos catiónicos son adecuados para rangos de pH entre 7 y 14. Dada su eficacia como floculante, espesante y reductor de la resistencia al flujo de líquidos, la poliacrilamida encuentra una amplia aplicación en sectores de tratamiento de aguas residuales industriales, como la fabricación de papel, el petróleo y el procesamiento del carbón.
Durante la aplicación, hay que tener en cuenta que un mayor peso molecular no equivale necesariamente a una mayor eficacia o rendimiento en la floculación. Las diferentes corrientes de aguas residuales presentan condiciones variables: algunas son ácidas, otras alcalinas o neutras, mientras que otras contienen una cantidad considerable de contaminantes oleosos o sustancias inorgánicas. Por consiguiente, no existe un único producto que pueda adaptarse a todos los casos. Para obtener resultados óptimos se requieren enfoques personalizados basados en las características específicas del agua. Del mismo modo, el nivel de carga iónica no debe ser el único criterio de selección. Una mayor carga iónica se correlaciona con un menor peso molecular, mientras que los productos de mayor carga tienen un coste más elevado. Es fundamental tener en cuenta que la carga iónica influye en la densidad, el tamaño y el contenido de humedad de los flóculos. Determinar las especificaciones adecuadas del producto requiere pruebas experimentales específicas.
La poliacrilamida se presenta normalmente en forma de gránulos sólidos blancos. Para obtener un rendimiento óptimo, es necesario que se disuelva completamente durante su aplicación. Por lo general, el tiempo de disolución y agitación no debe ser inferior a 30 minutos. Durante los meses más fríos del invierno, este tiempo puede prolongarse según sea necesario. El rango de concentración habitual para la preparación es del 0,1 % al 0,3 %. Esto viene determinado por la velocidad de sedimentación del producto. Para aplicaciones de deshidratación de lodos industriales municipales, se suele emplear una concentración más alta, que generalmente oscila entre el 0,2 % y el 0,5 %. La concentración exacta debe ajustarse en función de la concentración de las aguas residuales o los lodos. Si las aguas residuales contienen un exceso de impurezas, puede ser necesario aumentar la concentración. Sin embargo, unas concentraciones excesivamente altas pueden comprometer directamente la eficacia, lo que requiere un ajuste cuidadoso de la dosificación antes de su uso.