Polyacrylamide Es un agente de tratamiento multifuncional de uso común. Se utiliza ampliamente en el tratamiento del agua y en la industria del tratamiento de aguas. Mejora eficazmente la calidad del agua y facilita la deshidratación de los lodos, evitando la deposición de sustancias inorgánicas. Los métodos de aplicación varían según el ámbito específico, lo que requiere un análisis de la dosificación basado en la calidad del agua y las características de los lodos.
¿Qué papel desempeña la poliacrilamida en el proceso? Durante el tratamiento del agua, puede reducir eficazmente el consumo de productos químicos. Cuando se utiliza junto con otros agentes en condiciones idénticas del agua, puede reducir sustancialmente el consumo total de productos químicos. Contribuye de manera significativa a la mejora de la calidad del agua al alterar eficazmente su composición y acelerar la velocidad de sedimentación de los floculantes. Esto facilita la deshidratación de los lodos, al tiempo que reduce los requisitos de dosificación y evita la deposición de material en las superficies de los equipos. En consecuencia, minimiza las incrustaciones y la corrosión de los equipos.
¿Qué aspectos hay que tener en cuenta al utilizar poliacrilamida? El tamaño de los flóculos es fundamental: los flóculos excesivamente pequeños dificultan la eficiencia del drenaje, mientras que los demasiado grandes reducen el grado de secado. El peso molecular de los productos de poliacrilamida permite ajustar con precisión el tamaño de los flóculos. Además, la selección del producto debe adaptarse al origen y las características de los lodos. Los productos aniónicos no son adecuados para condiciones fuertemente ácidas, mientras que las variantes catiónicas son adecuadas para entornos fuertemente alcalinos. Un mayor contenido de sólidos requiere un aumento significativo de la dosis. Dadas las variaciones sustanciales en el peso molecular, se recomienda realizar pruebas preliminares para seleccionar el grado de producto más adecuado. Este enfoque garantiza un rendimiento óptimo al tiempo que minimiza el consumo de productos químicos y reduce los costes.
Los productos de poliacrilamida se utilizan con frecuencia junto con otros productos químicos, en particular el cloruro de polialuminio. ¿Qué precauciones deben observarse durante su aplicación combinada?
Por lo general, el orden de adición debe ser el correcto. Si el orden es incorrecto, no se logrará el efecto deseado. El orden adecuado consiste en añadir primero el polialuminio y, a continuación, la poliacrilamida. Tras añadir el polialuminio, debe transcurrir un tiempo. Esto permite que las aguas residuales formen flóculos con el polialuminio. Solo entonces debe añadirse la poliacrilamida, lo que hace que los pequeños flóculos de las aguas residuales se coagulen formando flóculos más grandes. De este modo se consigue un efecto óptimo. Este procedimiento sigue el principio de añadir los coagulantes antes que los floculantes. Es fundamental que los dos productos nunca se mezclen; deben utilizarse por separado.