La mera mención de las plantas de procesamiento de alimentos nos evoca todo tipo de manjares deliciosos. Existe una amplia variedad de productos, como pollo, pato, pescado y carne, así como fruta, verdura, aperitivos y bebidas; por consiguiente, las aguas residuales vertidas presentan una gran variabilidad. Durante el procesamiento de alimentos se genera un gran volumen de aguas residuales. Estas deben cumplir con las normas nacionales de vertido de aguas residuales antes de poder ser vertidas, con el fin de evitar daños al medio ambiente. Contaminantes en las plantas de procesamiento de alimentos: 1. Impurezas flotantes en las aguas residuales: cáscaras de fruta, hojas de verdura, manteca, cáscaras de huevo, etc. 2. Las aguas residuales contienen: sales, ácidos, azúcares, etc. 3. Proteínas en suspensión, almidones, coloides, grasas y aceites, etc. Entre los tipos habituales de plantas de procesamiento de alimentos se incluyen: mataderos, granjas ganaderas, fábricas de bebidas, fábricas de almidón, fábricas de cerveza, almazaras y fábricas de salsa de soja.
Productos químicos utilizados: cloruro de polialuminio de grado industrial y
poliacrilamida (ambos son muy eficaces para tratar las aguas residuales de las plantas de procesamiento de alimentos)
Proceso de tratamiento: En primer lugar, debemos identificar el origen de las aguas residuales de la industria alimentaria, sus componentes y cualquier otra sustancia nociva. Este análisis nos permite determinar el tipo aproximado de producto químico necesario para el tratamiento del agua. A continuación, procedemos al tratamiento in situ, evaluando el tamaño de los flóculos para determinar la dosis óptima. Si los flóculos son demasiado pequeños, esto afectará tanto a la eficiencia de la purificación del agua como a la velocidad de drenaje; por el contrario, si la dosis es demasiado alta, el rendimiento de la deshidratación de los lodos será deficiente. Tras la filtración, la torta de lodos suele tener un alto contenido de humedad. El método más adecuado consiste en realizar ensayos en vaso de precipitados con muestras de aguas residuales para determinar el tipo específico de producto químico para el tratamiento del agua y la dosis. Este método es relativamente riguroso; solo seleccionando el tipo más adecuado de producto químico para el tratamiento del agua podemos garantizar tanto una purificación eficaz del agua como una deshidratación óptima de los lodos. La poliacrilamida y el cloruro de polialuminio se utilizan habitualmente para el tratamiento de aguas residuales en plantas de procesamiento de alimentos.