Polyacrylamide encuentra aplicación en un amplio abanico de sectores. Hoy analizaremos una de esas aplicaciones: el papel de los floculantes de poliacrilamida en la mejora de las propiedades del hormigón.
La experiencia práctica demuestra que la incorporación de pequeñas cantidades de compuestos poliméricos orgánicos —normalmente poliacrilamida— al hormigón cementoso proporciona unas características de rendimiento superiores. En consecuencia, esta propiedad distintiva de la PAM se ha convertido en un nuevo referente dentro de sus sectores de aplicación.
Los efectos de la poliacrilamida en el hormigón incluyen: - Mayor resistencia a la flexión - Mejor capacidad de adherencia - Mayor tenacidad de la unión - Resistencia superior a la abrasión. Cuando se emplea como floculante en el hormigón de cemento, especialmente en los recubrimientos de tableros de puentes, reduce significativamente las tasas de fractura. Además, presenta una excelente retención de agua y mejora la densidad y la permeabilidad. Esto se debe a que la poliacrilamida aniónica posee una alta viscosidad y excelentes propiedades de retención de agua. En consecuencia, también se emplea como agente espesante. Se utiliza ampliamente en hormigón y mortero para mejorar la resistencia de la unión. Cuando se utiliza PAM, ya sea aniónica o catiónica, aumenta la viscosidad y la suavidad, una ventaja única de la poliacrilamida.