La rápida expansión de los sectores industriales ha dado lugar a una generación considerable de aguas residuales. En consecuencia, los métodos eficientes de tratamiento y reciclaje de aguas residuales han suscitado un gran interés. Los efluentes industriales proceden principalmente de sectores como el teñido textil, el refinado de petróleo y la industria petroquímica, la fabricación de productos farmacéuticos y la coquización. Dada la compleja composición de estos efluentes, se requieren diversos enfoques de tratamiento.
Carbón activado, Como producto emergente para el tratamiento de aguas residuales, demuestra una eficacia excelente a la hora de eliminar los olores repentinos y la contaminación industrial en las fuentes de agua. Esto se debe a su estructura porosa única y a su superficie específica altamente desarrollada. Además de adsorber los contaminantes del agua, proporciona un hábitat ideal para diversos microorganismos acuáticos. A temperaturas adecuadas, el carbón activado puede desempeñar eficazmente funciones de adsorción y descomposición, lo que da lugar a resultados superiores en la depuración de aguas residuales.
En el tratamiento del agua, el carbón activado suele presentarse en forma de polvo o de gránulos. El carbón activado en polvo se añade generalmente directamente al agua sin tratar para eliminar olores y sabores desagradables, demostrando una excelente eficacia en este sentido. Su aplicación suele ser intermitente, lo que requiere controlar las proporciones de dosificación, los tiempos y los puntos de inyección en función de la fuente de agua específica. El carbón activado en gránulos requiere menos consideraciones. Tras la dosificación, suele funcionar en configuraciones de lecho fijo o lecho móvil. Además, el carbón activado granular es regenerable y puede reutilizarse.
Aunque el carbón granular y el en polvo tienen la misma finalidad, el granular es menos propenso a las pérdidas y facilita la reutilización. Es adecuado para procesos de tratamiento de agua continuos que implican una contaminación relativamente leve. El carbón en polvo, sin embargo, es actualmente difícil de recuperar y suele ser un producto de un solo uso empleado en el tratamiento de aguas muy contaminadas.
El carbón activado tiene numerosas aplicaciones en la purificación del agua. En el tratamiento de aguas residuales industriales, puede integrarse en diversas fases del proceso. En el caso de efluentes industriales complejos que requieren combinaciones de tratamiento en varias etapas, el carbón activado suele utilizarse en aplicaciones críticas de purificación en las últimas etapas. Además, puede combinarse con diversos materiales para crear nuevas tecnologías de proceso, lo que permite mejorar la eficacia del tratamiento.