Polyacrylamide iEs un producto químico muy utilizado en el tratamiento del agua. También es un producto químico. Gracias a su eficaz rendimiento y a su amplia aplicación en diversos sectores industriales, ha obtenido un gran reconocimiento. Por lo general, su peso molecular oscila entre 5 y 18 millones. Un peso molecular más alto da lugar a una mayor viscosidad del producto. Sin embargo, es importante comprender que un peso molecular más alto no equivale necesariamente a un rendimiento superior en su uso. El peso molecular adecuado debe seleccionarse en función del sector de aplicación específico, el equipo de tratamiento de agua y otros factores.
Concretamente, la poliacrilamida puede clasificarse por peso molecular en tipos de bajo peso molecular, peso molecular medio y alto peso molecular. El peso molecular bajo suele ser inferior a 1 millón. El peso molecular medio oscila entre 2 y 4 millones. El peso molecular alto supera los 7 millones. En cuanto a los tipos de uso, existen variedades aniónicas, catiónicas, no iónicas y anfóteras. Los tipos no iónicos tienen pesos moleculares de entre 8 y 15 millones. Los tipos aniónicos oscilan entre 8 y 20 millones, mientras que los tipos de iones salinos abarcan de 8 a 12 millones. Su grado de ionización se sitúa entre el 10 % y el 80 %. Las cantidades de uso son relativamente bajas en comparación con otros productos, requiriendo normalmente de 0,1 a 0,3 gramos por tonelada de aguas residuales. Entre todos los productos de amida, los que tienen pesos moleculares superiores a 10 millones son los más utilizados.
Durante el tratamiento del agua, las poliacrilamidas con distintos pesos moleculares muestran una eficacia significativamente diferente al tratar aguas de distintas calidades. Los resultados óptimos se obtienen con la dosis recomendada; unas cantidades excesivas o insuficientes pueden producir efectos adversos. Esto se debe a que las soluciones acuosas con alto grado de polimerización contienen polímeros macromoleculares, que poseen numerosos grupos activos capaces de interactuar con partículas coloidales y sólidos en suspensión. En consecuencia, los distintos productos son adecuados para aplicaciones específicas en diversos sectores industriales. Los productos catiónicos se emplean habitualmente en la deshidratación de lodos, siendo típicamente adecuados para la floculación y sedimentación de aguas residuales con carga negativa. Las variantes aniónicas son adecuadas para el tratamiento de aguas residuales neutras o alcalinas, como los efluentes de acerías, las plantas de galvanoplastia y las aguas residuales metalúrgicas. Los tipos no iónicos presentan una sensibilidad mínima al pH y son muy adecuados para condiciones de agua ácida, lo que a menudo produce resultados de floculación superiores. Los productos anfóteros son adecuados para tratar calidades de agua complejas o que fluctúan con frecuencia. La selección de productos anfóteros puede reducir eficazmente las propiedades de tensión superficial. Teniendo en cuenta estos aspectos, es aconsejable realizar pruebas cuando se traten diferentes calidades de agua. Solo después de determinar el producto adecuado se debe añadir para su uso.